Horno Solar en Cuba: En Trinidad (Sancti Spíritus), Yudit Vidal Faife volvió a poner en funcionamiento un horno solar que llegó a su familia en los años 90, en pleno “Período Especial”. En sus videos muestra cómo logró ablandar frijoles colorados solo con el sol y reporta 1 hora y 35 minutos de cocción, sin electricidad.
Más allá de lo llamativo de la historia, esta noticia sirve como recordatorio práctico: cuando hay apagones largos y falta de combustible, cocinar “a fuego lento” con energía solar puede salvar comidas (sobre todo granos, potajes, arroz, verduras y algunos horneados), siempre que se haga con medidas básicas de seguridad alimentaria.
Qué es un horno solar y por qué vuelve a ser útil
Un horno solar funciona con tres ideas simples:
- Convertir luz en calor (mejor con ollas oscuras y tapadas).
- Atrapar el calor (con una “ventana” de vidrio/plástico resistente al calor o una cubierta transparente).
- Aprovechar reflectores (superficies brillantes que “meten” más sol al interior).
La parte clave para Cuba: no depende del sistema eléctrico, y permite cocinar sin humo ni carbón/leña (aunque depende totalmente del sol).
Lo que cuenta el caso de Trinidad (detalles verificados)
Según el reporte, el horno fue un regalo de sus padres y llegó desde Canadá en los 90. Yudit lo trasladó desde Placetas a Trinidad y afirma que “funciona como el primer día”, recordando que antes allí se hacían dulces y hasta pescado asado.
Este punto es importante: los hornos solares no son “nuevo invento”. Muchas familias guardaron soluciones de esa época y hoy vuelven a buscarlas.
Guía práctica para quien quiera intentarlo (sin complicarse)
Cuándo rinde más
- Mejor franja: 10:00 a. m. a 2:00 p. m. (sol alto).
- Días: despejados o con poca nubosidad; de noche o con nubes densas no funciona.
Qué cosas aceleran la cocción (tips simples)
- Olla negra u oscura, de metal delgado, con tapa ajustada.
- No estar abriendo el horno “a mirar”, porque se pierde calor.
- Porciones moderadas: a más cantidad, más lento (esto aplica mucho a frijoles).
- Para granos: remojar desde la noche anterior reduce tiempo (tip doméstico clásico; no “mágico”, pero ayuda).
Qué NO esperes de un horno solar
- No es para “freír” o lograr fuego vivo rápido. Los modelos simples están pensados para cocción lenta, tipo potaje/estofado.
Seguridad alimentaria: lo más importante si vas a cocinar “lento”
La cocción solar puede ser segura, pero hay una regla de oro: la comida no debe quedarse demasiado tiempo en el rango donde proliferan bacterias (aprox. 4–60 °C). Investigaciones sobre desempeño de cocinas solares insisten en monitorear temperaturas y sacar la comida de esa “zona de peligro” con relativa rapidez.
Para familias sin termómetro, al menos aplica estas precauciones:
- En potajes/sopas, intenta llegar a hervor (si no hierve, prolonga tiempo y evita “media cocción”).
- En carnes, huevos y aves, la OMS recomienda alcanzar al menos 70 °C internamente para seguridad.
- Si el día se nubla y la cocción se queda “a medias”, mejor terminar en otra fuente de calor cuando sea posible, o recalentar hasta hervir antes de comer.
Dato útil: un estudio académico sobre hornos solares menciona como referencia que la cocción debe superar aproximadamente 82 °C, aunque la temperatura real depende de materiales, hora del día, nubosidad y diseño.
Que valor o ventaja me aporta esta noticia (si estás fuera de Cuba)
1) Te da una alternativa real para “asegurar el almuerzo” cuando falla todo
Si tu familia en Cuba está sufriendo apagones, un horno solar no resuelve la crisis, pero sí puede ayudar a cocinar comidas que rinden (frijoles, arroz, viandas, sopas) sin gastar gas o combustible, cuando hay sol.
2) Te ayuda a decidir qué enviar o comprar con cabeza
En vez de “mandar cualquier cosa”, puedes priorizar:
- Una olla oscura con tapa (si allá solo hay aluminio claro y sin tapa, baja el rendimiento).
- Un termómetro de cocina barato (si llega, mejora mucho la seguridad). (emro.who.int)
- Materiales fáciles de conseguir para mantenimiento: aluminio reflectante/laminas, tornillería, silicona, etc. (según lo que ya tengan).
3) Reduce riesgos de salud por humo (cuando la alternativa es carbón/leña)
La cocción solar evita humo dentro de casa y puede ser una opción más limpia cuando la gente vuelve a fogones improvisados.
4) Te da un plan B para agua caliente o pasteurización
Hay guías y análisis que resaltan que el calor solar puede apoyar tareas como calentar agua (y, en ciertos contextos, apoyar pasteurización). Si tu familia hierve agua por seguridad, un horno solar puede ayudar cuando hay sol.
Fuentes consultadas
- Reporte del caso en Trinidad (CiberCuba). (CiberCuba)
- Guía práctica de Solar Cookers International sobre tipos, uso y recomendaciones.
- Recomendación de la OMS sobre temperatura mínima segura (70 °C) para alimentos de alto riesgo. (emro.who.int)
- Estudio en PMC sobre desempeño y “zona de peligro” de temperaturas en cocción solar. (PMC)
- Artículo académico (revista de la Universidad de Ciego de Ávila) sobre factores y temperaturas en hornos solares.

